<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Reflexiones de un Aprendiz de Brujo &#187; Mentiras Verdaderas</title>
	<atom:link href="http://aprendizdebrujo.net/category/mentiras-verdaderas/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://aprendizdebrujo.net</link>
	<description>blog de Federico Firpo Bodner</description>
	<lastBuildDate>Sun, 15 Jan 2012 10:24:11 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
		<item>
		<title>Textos, mentiras y un sueño</title>
		<link>http://aprendizdebrujo.net/2010/08/22/textos-mentiras-y-un-sueno/</link>
		<comments>http://aprendizdebrujo.net/2010/08/22/textos-mentiras-y-un-sueno/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 22 Aug 2010 09:12:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Federico Firpo Bodner</dc:creator>
				<category><![CDATA[Mentiras Verdaderas]]></category>
		<category><![CDATA[amistad]]></category>
		<category><![CDATA[aprendiz de brujo]]></category>
		<category><![CDATA[comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[escribir]]></category>
		<category><![CDATA[exilio]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[honestidad]]></category>
		<category><![CDATA[Pensamiento Científico]]></category>
		<category><![CDATA[tecnología]]></category>
		<category><![CDATA[vanidad]]></category>
		<category><![CDATA[verdad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://aprendizdebrujo.net/?p=667</guid>
		<description><![CDATA[<div style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;">
											<iframe
												style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:460px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
												src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Reflexiones+de+un+Aprendiz+de+Brujo&link=http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2010%2F08%2F22%2Ftextos-mentiras-y-un-sueno%2F&title=Textos%2C+mentiras+y+un+sue%C3%B1o&desc=El+veintiocho+de+agosto+de+2009+decid%C3%AD%2C+sin+m%C3%A1s+raz%C3%B3n+que+la+necesidad+de+repartir+unas+cuantas+palabras+que+me+sobraban%2C+agregar+uno+m%C3%A1s+a+la+poblaci%C3%B3n+mundial+de+blogs%2C+que+por+aqu%C3%A9l+entonces+&fc=333333&fs=arial&fblname=recommend&fblref=facebook&fbllang=es_ES&fblshow=1&fbsbutton=0&fbsctr=1&fbslang=en&fbsendbutton=0&twbutton=1&twlang=es&twmention=piluxfirpux&twrelated1=piluxfirpux&twrelated2=&twctr=1&lnkdshow=noshow&lnkdctr=0&buzzbutton=1&buzzlang=es&buzzctr=1&diggbutton=0&diggctr=0&stblbutton=0&stblctr=0&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=es">
											</iframe>
										</div>El veintiocho de agosto de 2009 decidí, sin más razón que la necesidad de repartir unas cuantas palabras que me sobraban, agregar uno más a la población mundial de blogs, que por aquél entonces superaba ya los 300 millones. No fue una decisión trivial. Las palabras, es cierto, me sobraban. Estaba escribiendo una novela (que &#8230; </p><p><a class="more-link block-button" href="http://aprendizdebrujo.net/2010/08/22/textos-mentiras-y-un-sueno/">Continuar leyendo &#187;</a>
Artículos relacionados:<ol>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/02/12/mis-palabras-mi-silencio-y-viceversa/' rel='bookmark' title='Mis palabras, mi silencio y viceversa'>Mis palabras, mi silencio y viceversa</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/01/01/once-puntos/' rel='bookmark' title='Once puntos'>Once puntos</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/07/15/la-vida-sigue/' rel='bookmark' title='La vida sigue'>La vida sigue</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/06/04/las-primeras-veces-siempre-fueron-buenas/' rel='bookmark' title='Las primeras veces siempre fueron buenas'>Las primeras veces siempre fueron buenas</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/07/10/escribir-sin-sentido/' rel='bookmark' title='Escribir sin sentido'>Escribir sin sentido</a></li>
</ol>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;">
											<iframe
												style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:460px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
												src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Reflexiones+de+un+Aprendiz+de+Brujo&link=http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2010%2F08%2F22%2Ftextos-mentiras-y-un-sueno%2F&title=Textos%2C+mentiras+y+un+sue%C3%B1o&desc=El+veintiocho+de+agosto+de+2009+decid%C3%AD%2C+sin+m%C3%A1s+raz%C3%B3n+que+la+necesidad+de+repartir+unas+cuantas+palabras+que+me+sobraban%2C+agregar+uno+m%C3%A1s+a+la+poblaci%C3%B3n+mundial+de+blogs%2C+que+por+aqu%C3%A9l+entonces+&fc=333333&fs=arial&fblname=recommend&fblref=facebook&fbllang=es_ES&fblshow=1&fbsbutton=0&fbsctr=1&fbslang=en&fbsendbutton=0&twbutton=1&twlang=es&twmention=piluxfirpux&twrelated1=piluxfirpux&twrelated2=&twctr=1&lnkdshow=noshow&lnkdctr=0&buzzbutton=1&buzzlang=es&buzzctr=1&diggbutton=0&diggctr=0&stblbutton=0&stblctr=0&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=es">
											</iframe>
										</div><!-- Start Shareaholic LikeButtonSetTop Automatic --><!-- End Shareaholic LikeButtonSetTop Automatic --><p><a href="http://aprendizdebrujo.net/wp-content/uploads/manos.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-669" title="manos" src="http://aprendizdebrujo.net/wp-content/uploads/manos.jpg" alt="" width="320" height="267" /></a>El veintiocho de agosto de 2009 decidí, sin más razón que la necesidad de repartir unas cuantas palabras que me sobraban, agregar uno más a la población mundial de blogs, que por aquél entonces superaba ya los 300 millones.</p>
<p>No fue una decisión trivial.</p>
<p>Las palabras, es cierto, me sobraban. Estaba escribiendo una novela (que luego se transformaría en dos, pero aún no lo sabía) y aún así sentía ahogo. Había ideas, pedazos de textos, párrafos enteros, frases astutas, diálogos ingeniosos, tristezas sepultadas que asomaban, recuerdos con luz propia… Todos ellos egoístas, centrados en sí mismos, en su necesidad de abandonar mi piel perforando las yemas de mis dedos. Algunos de ellos más afortunados que otros, algunos más poéticos, otros más cotidianos, algunos con dolor, otros con placer, otros con desconcierto.</p>
<p>Y había un denominador común: el escriba aficionado que guardaba para mí desde la adolescencia se había despertado. Quería traducirse a sí mismo en escritor. Quería descargar toda su rabia, su dolor, su ausencia, pero también su felicidad, sus pequeñas dosis de suerte, sus amores actuales y antiguos, los secretos pálidos de una vida repleta de vaivenes, las migajas crujientes de cientos de miles de horas de observación ilícita y malintencionada del prójimo, los jirones de lenguaje que tejía y destejía en el silencio de su retiro.</p>
<p><span id="more-667"></span>Y créanme: no es fácil mantener callado durante tantos años a un escriba. Las construcciones sintácticas se te escapan en los momentos menos adecuados. Hace juegos de palabras sin tu permiso durante una entrevista de trabajo. Ensaya diálogos humorísticos con personas sin sentido del humor, solamente porque la oportunidad es única. Dota a tus hijos de un verbo aguerrido y contestatario que muchas veces te deja estampado en el sofá, sin saber qué responderle al mocoso atrevido que te acaba de destrozar seis millones de años de evolución y herencia genética en una sola frase. Suelta ironías sutiles en la cola de la carnicería, haciéndote subir involuntariamente los colores mientras todos te miran sin comprender, o comprendiendo y juzgándote fuera de lugar.</p>
<p>No es cómodo. De ninguna manera.</p>
<p>Ni elegante.</p>
<p>Ni, algunas veces, agradable.</p>
<p>Pero así nació <em>Reflexiones de un Aprendiz de Brujo</em>. Nació por esa acumulación de palabras, por un desecho tóxico de más de diez años sin escribirlas, dejándolas fermentar en el pecho. Nació por una idea absurda, por un comentario casual en casa de unos amigos. Nació por la necesidad de ser leídos que tenemos los escribas, para recolectar nuevas palabras cada vez que un artículo, ya escrito, te deja vacío. Nació para ser destino final de ideas, confesiones, lágrimas y risas. Nació para ser origen de reflexiones, algunas profundas, triviales otras, inútiles la mayoría. Nació para intentar ganarme por mérito un espacio que no me pertenecía por derecho. Nació para permitirme mentir sin culpa, exagerar sin vergüenza, y confesarme sin pudor, mientras me guardo para mí, de todos los textos, la clave para saber cuáles mienten, cuáles exageran y cuáles confiesan, y solamente los entrego para su disfrute, discusión, acuerdo y disenso.</p>
<p>Y ahora ya pasó un año entero.</p>
<p>Pasó sin piedad.</p>
<p>Estoy más viejo y más gordo; pero por suerte tengo la misma &#8211; o incluso más &#8211; cantidad de pelo.</p>
<p>Y durante este año que pasó, pasó de todo. Recibí comentarios que me hicieron sentir insultado (ver <em><a href="http://aprendizdebrujo.net/2009/10/31/el-dia-de-la-bolsa-verde/" target="_blank">El día de la bolsa verde</a></em>), intentos de redención o recuperación de mi alma perdida (ver <em><a href="http://aprendizdebrujo.net/2010/07/18/san-federico-y-las-verdades-absolutas-del-dios-de-los-ateos/" target="_blank">San Federico y las verdades absolutas del Dios de los ateos</a></em>), y recibí muchos – demasiados – mensajes de apoyo, halagos, palabras amistosas y cariño cibernético.</p>
<p>El resultado del experimento superó todas mis expectativas.</p>
<p>Hoy, solamente un año y treinta y cinco mil páginas vistas después, <em>Reflexiones de un Aprendiz de Brujo</em> tiene más de quinientos seguidores habituales, y se ha transformado en una parte fundante de mi vida. Es troncal, constituyente y balsámico. Me permite alzar la voz cuando siento rabia, encontrar palabras amigas cuando estoy triste, deshojar despacio los pétalos multicolores de la maravillosa infancia de mis hijos, decir en voz alta y con total impunidad cualquier cosa que me pase por la cabeza y, sobre todo, sentirme entre amigos.</p>
<p>No es baladí.</p>
<p>Sentirse entre amigos, para alguien que vive a diez mil kilómetros de su casa es un auténtico alto en el camino, un remanso privado, un poco de aire fresco en las mejillas.</p>
<p>Pero sobre todo, y más allá de todo, esta experiencia refundó mi sueño de juventud.</p>
<p>Ahora vuelvo a soñar con ser escritor, tras veinte años programando computadores a oscuras (aunque con verdadera pasión).</p>
<p>Y es curioso cómo suceden las cosas. Mejor dicho, cómo uno consigue, a veces sin proponérselo, que las cosas sucedan.</p>
<p>La pulsión inicial que me llevó a publicar en el blog fue egoísta: es la necesidad de recibir una palmada en la espalda, que los demás te digan lo bien que lo estás haciendo, perderte en la miel de las palabras, los agradecimientos y los halagos ajenos. No pensaba recibir a cambio más que eso.</p>
<p>Y sin embargo, y totalmente gratis, recuperé mi sueño de juventud, el mío más privado, el más personal, ese en el que no puede entrar nadie, ni mi mujer ni mis hijos ni mis amigos ni mis padres. El más íntimo, el de escribir de verdad, el de lograr alguna vez a vivir de la escritura.</p>
<p>No sé si alguna vez llegaré a ser escritor. Tampoco sé cómo se mide eso (¿se mide por la cantidad de gente que te lee o simplemente por lo que uno escribe? ¿Se mide por el éxito en ventas de una novela o por su calidad?), pero en este momento no me importa demasiado.</p>
<p>Quienes no escriban de ustedes, mis queridos lectores, no pueden ni imaginarse lo difícil que es soñar con ser escritor. Se te mezcla todo. A veces crees que estás arañando la soberbia. Otras veces sientes que es del todo imposible. Siempre te preguntas qué van a comer tus hijos, si lo único que quieres es escribir. Casi siempre acabas sintiendo que es una tontería, que mejor concentrarse en lo que te da de comer.</p>
<p>Es frustrante.</p>
<p>Por eso no pude sostener ese sueño. Por eso, en un momento de mi vida, renuncié a él y me dediqué con todas mis energías a programar computadores.</p>
<p>Diez años después, el ejercicio mismo de la escritura, el ritual privado de fin de semana de sentarme a escribir, pulir y corregir un texto, buscar una imagen que lo resuma, publicarlo en el blog y recibir a cambio palabras y más palabras, me permitió descubrir que eso era lo único que me hacía falta para mantener vivo mi sueño: <em>Palabras.</em> Las mías y las de ustedes. Las de aliento y las de desacuerdo.</p>
<p>¿A quién se le agradece?</p>
<p>¿A internet?</p>
<p>¿A mí solo?</p>
<p>¿A ustedes?</p>
<p>¿A mi mujer y a mis hijos?</p>
<p>¿A todos?</p>
<p>No lo sé, pero tampoco me importa demasiado en este momento. Lo que quiero es que celebremos juntos. Hay mucho que celebrar. El primer año de vida de <em>Reflexiones de un Aprendiz de Brujo</em> es un buen motivo, pero lo verdaderamente importante es el espacio en el que nos encontramos todos, escribiendo y leyendo, llorando y riendo, recuperando nuestros sueños, compartiéndolos y, sobre todo, creyendo que, poco a poco, los vamos haciendo realidad.</p>
<p>Gracias por leer.</p>
<p style="text-align: right;"><em>Federico Firpo Bodner</em></p>
<p style="text-align: right;"><em>Barcelona, Agosto de 2010.</em></p>
<p style="text-align: right;">
<p style="text-align: right;"><em><img class="alignright size-full wp-image-563" title="pilux" src="http://aprendizdebrujo.net/wp-content/uploads/pilux.gif" alt="" width="132" height="37" /><br />
</em></p>
<div id="fb-root"></div><script src="http://connect.facebook.net/en_US/all.js#appId=APP_ID&amp;xfbml=1"></script><fb:send href="http://aprendizdebrujo.net/2010/08/22/textos-mentiras-y-un-sueno/" font=""></fb:send><div class="shr-publisher-667"></div><!-- Start Shareaholic LikeButtonSetBottom Automatic --><div style="clear: both; min-height: 1px; height: 3px; width: 100%;"></div><div class='shareaholic-like-buttonset' style='float:none;height:60px;'><a class='shareaholic-fblike' data-shr_layout='box_count' data-shr_showfaces='false' data-shr_href='http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2010%2F08%2F22%2Ftextos-mentiras-y-un-sueno%2F' data-shr_title='Textos%2C+mentiras+y+un+sue%C3%B1o'></a><a class='shareaholic-fbsend' data-shr_href='http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2010%2F08%2F22%2Ftextos-mentiras-y-un-sueno%2F'></a><a class='shareaholic-googleplusone' data-shr_size='tall' data-shr_count='true' data-shr_href='http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2010%2F08%2F22%2Ftextos-mentiras-y-un-sueno%2F' data-shr_title='Textos%2C+mentiras+y+un+sue%C3%B1o'></a></div><div style="clear: both; min-height: 1px; height: 3px; width: 100%;"></div><!-- End Shareaholic LikeButtonSetBottom Automatic --><p>Artículos relacionados:<ol>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/02/12/mis-palabras-mi-silencio-y-viceversa/' rel='bookmark' title='Mis palabras, mi silencio y viceversa'>Mis palabras, mi silencio y viceversa</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/01/01/once-puntos/' rel='bookmark' title='Once puntos'>Once puntos</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/07/15/la-vida-sigue/' rel='bookmark' title='La vida sigue'>La vida sigue</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/06/04/las-primeras-veces-siempre-fueron-buenas/' rel='bookmark' title='Las primeras veces siempre fueron buenas'>Las primeras veces siempre fueron buenas</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/07/10/escribir-sin-sentido/' rel='bookmark' title='Escribir sin sentido'>Escribir sin sentido</a></li>
</ol></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://aprendizdebrujo.net/2010/08/22/textos-mentiras-y-un-sueno/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>7</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>No Robarás</title>
		<link>http://aprendizdebrujo.net/2010/02/06/no-robaras/</link>
		<comments>http://aprendizdebrujo.net/2010/02/06/no-robaras/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 06 Feb 2010 09:39:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Federico Firpo Bodner</dc:creator>
				<category><![CDATA[Mentiras Verdaderas]]></category>
		<category><![CDATA[buenos aires]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[hijos]]></category>
		<category><![CDATA[honestidad]]></category>
		<category><![CDATA[nostalgia]]></category>
		<category><![CDATA[relato]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://aprendizdebrujo.net/?p=510</guid>
		<description><![CDATA[<div style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;">
											<iframe
												style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:460px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
												src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Reflexiones+de+un+Aprendiz+de+Brujo&link=http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2010%2F02%2F06%2Fno-robaras%2F&title=No+Robar%C3%A1s&desc=A+nosotros+nos+encanta+robar+objetos+de+culto.+Que+se+me+entienda+bien%2C+no+somos+ladrones+ni+much%C3%ADsimo+menos.+Ni+siquiera+clept%C3%B3manos+de+poca+monta.+Simplemente+disfrutamos+de+peque%C3%B1as+actividades+&fc=333333&fs=arial&fblname=recommend&fblref=facebook&fbllang=es_ES&fblshow=1&fbsbutton=0&fbsctr=1&fbslang=en&fbsendbutton=0&twbutton=1&twlang=es&twmention=piluxfirpux&twrelated1=piluxfirpux&twrelated2=&twctr=1&lnkdshow=noshow&lnkdctr=0&buzzbutton=1&buzzlang=es&buzzctr=1&diggbutton=0&diggctr=0&stblbutton=0&stblctr=0&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=es">
											</iframe>
										</div>A nosotros nos encanta robar objetos de culto. Que se me entienda bien, no somos ladrones ni muchísimo menos. Ni siquiera cleptómanos de poca monta. Simplemente disfrutamos de pequeñas actividades de latrocinio inofensivo, y siempre siguiendo unas estrictas normas éticas y de conducta: -          La víctima del hurto es indefectiblemente alguien que no sale perjudicado &#8230; </p><p><a class="more-link block-button" href="http://aprendizdebrujo.net/2010/02/06/no-robaras/">Continuar leyendo &#187;</a>
Artículos relacionados:<ol>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2009/11/27/la-masacre-de-los-hipocampos/' rel='bookmark' title='La Masacre de los Hipocampos'>La Masacre de los Hipocampos</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/01/10/en-mi-casa-no-te-moris-carajo/' rel='bookmark' title='En mi casa no te morís, carajo'>En mi casa no te morís, carajo</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/02/12/mis-palabras-mi-silencio-y-viceversa/' rel='bookmark' title='Mis palabras, mi silencio y viceversa'>Mis palabras, mi silencio y viceversa</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/03/13/volve-que-te-perdono/' rel='bookmark' title='Volvé que te perdono'>Volvé que te perdono</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/10/12/enano-cabezon-iii-las-nieves-del-tiempo-platearon-tu-sien/' rel='bookmark' title='Enano Cabezón III: Las nieves del tiempo platearon tu sien'>Enano Cabezón III: Las nieves del tiempo platearon tu sien</a></li>
</ol>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;">
											<iframe
												style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:460px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
												src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Reflexiones+de+un+Aprendiz+de+Brujo&link=http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2010%2F02%2F06%2Fno-robaras%2F&title=No+Robar%C3%A1s&desc=A+nosotros+nos+encanta+robar+objetos+de+culto.+Que+se+me+entienda+bien%2C+no+somos+ladrones+ni+much%C3%ADsimo+menos.+Ni+siquiera+clept%C3%B3manos+de+poca+monta.+Simplemente+disfrutamos+de+peque%C3%B1as+actividades+&fc=333333&fs=arial&fblname=recommend&fblref=facebook&fbllang=es_ES&fblshow=1&fbsbutton=0&fbsctr=1&fbslang=en&fbsendbutton=0&twbutton=1&twlang=es&twmention=piluxfirpux&twrelated1=piluxfirpux&twrelated2=&twctr=1&lnkdshow=noshow&lnkdctr=0&buzzbutton=1&buzzlang=es&buzzctr=1&diggbutton=0&diggctr=0&stblbutton=0&stblctr=0&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=es">
											</iframe>
										</div><!-- Start Shareaholic LikeButtonSetTop Automatic --><!-- End Shareaholic LikeButtonSetTop Automatic --><p><img class="alignright size-medium wp-image-512" title="Moses_by_GENZOMAN" src="http://pilux.files.wordpress.com/2010/02/moses_by_genzoman.jpg?w=215" alt="" width="215" height="300" />A nosotros nos encanta robar objetos de culto. Que se me entienda bien, no somos ladrones ni muchísimo menos. Ni siquiera cleptómanos de poca monta. Simplemente disfrutamos de pequeñas actividades de latrocinio inofensivo, y siempre siguiendo unas estrictas normas éticas y de conducta:</p>
<p>-          La víctima del hurto es indefectiblemente alguien que no sale perjudicado económicamente.</p>
<p>-          Los objetos sustraídos nunca nos proporcionan valor monetario, sino sentimental o espiritual.</p>
<p>-          No lo hacemos por diversión o por deporte, sino cuando está especialmente dotado de significado.</p>
<p>Sin ir más lejos, recuerdo un caso que ejemplifica perfectamente el mensaje que nos daban mis padres al respecto. Siendo niños, digamos de siete y nueve años, un verano estábamos mi hermano y yo jugando en la plaza frente a nuestra casa. Vivíamos en una planta doce, desde la que se dominaba perfectamente toda la plaza, incluyendo la calle que había detrás y el frigorífico que estaba cruzándola. Precisamente en esa calle, estacionó un camión cargado de naranjas. Miles de ellas. Sobresalían las naranjas por la caja abierta del camión. El chófer, tranquilo, se metió dentro del frigorífico. Mi hermano y yo no resistimos la tentación de hacernos con algunas naranjas, así que allá fuimos, con la mala suerte de que mi padre lo presenció todo desde nuestro balcón. Cuando volvimos a casa estaba hecho una furia. Pero no de gritarnos, ni de castigarnos. Estaba dolorido y decepcionado. Nunca olvidaré su cara de tristeza mientras nos decía:</p>
<p><span id="more-510"></span>-          Niños, ¿yo les enseño eso? ¿Yo les enseño a <em>robar</em>?</p>
<p>-          Pero papá, son tres naranjas.</p>
<p>-          Me da lo mismo, es un pobre trabajador que es responsable por lo que lleva.</p>
<p>Creo que nunca hasta entonces había sentido tanta vergüenza de mí mismo – aunque, por supuesto, la vida se encargó de proporcionarme en el futuro un sinnúmero ocasiones para superar ampliamente ese sentimiento de vergüenza, con razones bien distintas, variopintas y dispares –. Prometimos no volver a hacerlo y el incidente se saldó sin más castigo que un larguísimo discurso sobre la honradez, el trabajo y lo que cuesta en esta vida ganarse las cosas. Aprendimos la lección: <em>robar está mal</em>.</p>
<p>Pocos años más tarde, sin embargo, un episodio aislado nos brindó un mensaje ligeramente distinto. Era una época en la que no estábamos especialmente bien de dinero. Un empresario adinerado encargó un trabajo a mi padre, y jamás le pagó. Era bastante dinero. Mi madre era la especialista en esos casos. Recuerdo escuchar las largas conversaciones telefónicas durante las que ella perseguía al moroso: “<em>Yo tengo cuatro hijos, Frasca, necesito cobrar</em>”. Hizo de todo: lo volvió loco por teléfono, se le plantaba en la sala de espera de la oficina, durante horas, leyendo un libro, a pesar de que su secretaria juraba que no estaba, lo llamaba por la noche y creo que hasta le practicó hechizos de magia negra y vudú. Hizo de todo, pero el tipo no pagó. Él vivía en un edificio muy fino de la calle Arroyo, en el barrio de La Recoleta de Buenos Aires. Cuando mi madre se dio por vencida y supo que no cobraríamos la deuda, compró un bote de aerosol negro y se introdujo subrepticiamente en el edificio una madrugada de un día de semana. Pintó el espejo y las paredes del <em>hall</em> del edificio con letreros de denuncia: “<em>Frasca es un moroso. Frasca no paga sus deudas”. </em>Además, subió al ascensor y, deteniéndolo entre dos plantas, con un destornillador quitó la placa circular de acero esmaltado que enseñaba el número de piso y pintó más carteles en su lugar. Regresó a casa satisfecha y con el número cuatro y el catorce pintados en sendos discos esmaltados, de veintidós centímetros de diámetro, que pasaron a decorar las puertas de nuestras habitaciones. Todos nos sentimos orgullosos de ella: no era un robo, era justicia simbólica.</p>
<p>Los años continuaron pasando, y mi hermano – el mismo de las naranjas, pero como tengo tres hermanos varones dejaré su nombre en el anonimato – y yo comenzamos a desarrollar un gusto desmedido por la lectura. Si bien en casa nunca faltaron libros (siendo mi padre impresor de ellos y gran lector los teníamos a cientos, sino miles), no eran suficientes para saciar nuestra voracidad. El dinero, fiel a su forma de ser, también escaseaba por entonces. Mi hermano, mucho más osado que yo, desarrolló cuidadosamente una depurada técnica de apropiación indebida de libros, que consistía básicamente en entrar a una librería (escogía las más grandes, las que tenían diez sucursales, las de los libreros poderosos, nunca las chiquitas y humildes), ponerse a hojear un libro distraídamente y salir del local caminando con el libro abierto en las manos, leyéndolo con una cara de tonto a prueba de balas. Sé que parece increíble, pero jamás lo atraparon, y en pocos años reunió una biblioteca de varios cientos de volúmenes confiscados a los más selectos libreros de Buenos Aires. Evidentemente, tal furiosa actividad de acopio de libros era imposible de ocultar en casa. Si bien mis padres cumplían su rol de reprenderlo severamente cada vez, lo cierto es que hoy, en retrospectiva, creo que preferían que robase libros y no cualquier otra cosa. Era para cubrir una necesidad real: no hubiésemos podido comprarlos.</p>
<p>Todo esto que relato es para explicar que las cosas estaban muy claras. Robar no estaba permitido, era un acto repulsivo y condenable sin miramientos. Sin embargo, conseguir determinadas cosas al filo de lo que está bien y está mal era tolerable hasta cierto punto. Nunca fuimos más allá. Siempre nos quedamos en eso: libros, y algunas veces ceniceros y otros objetos simbólicos como recuerdo de viajes o noches especiales en alguna parte. Esto es así a tal punto que, a día de hoy, soy terriblemente escrupuloso en cuanto a estas cosas. Soy de la clase de personas que, si le dan mal un vuelto inmediatamente rectifica, sin pensarlo. Soy incapaz de quedarme con algo que no es mío, y eso no es casualidad. Y viene a cuento porque hace pocos días, comiendo en un restaurante de Madrid que disponía de vajilla especialmente bonita, me dieron ganas de llevarme algo de recuerdo (aunque no me animé), y entonces rememoré una noche mágica, a mediados de los noventa.</p>
<p>Mis padres ya estaban separados, pero reinaba un buen clima, así que habíamos ido a cenar todos juntos a un restaurante bonito de Buenos Aires, llamado “<em>Pichuco”</em>,<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pichuco" target="_blank"> en homenaje al gran bandoneonista y compositor</a>. Los platos y ceniceros estaban primorosamente decorados con una guarda roja y un bandoneón. Como era una gran ocasión – no recuerdo cuál – bebimos vino tinto. Mi madre no se emborrachó porque las madres, al igual que los políticos y los ricos, no se emborrachan sino que se <em>ponen alegres</em>, a menos que estén al borde del coma etílico, en cuyo caso el estado de embriaguez es innegable. Yo sí que estaba un poco borracho, así que, terminados los platos principales, le dije a mi madre, que estaba sentada a mi lado: <em>“¿Viste qué lindos son los platos?”. “Preciosos” </em>– me dijo – <em>“¿querés uno?”</em>. <em>“Claro”</em>, respondí. Entonces, muy elegante ella, repasó el local con la vista, desplegó una servilleta, envolvió el plato sucio y lo metió en su bolso. Mi padre abrió los ojos como dos <em>gongs</em>, lanzándonos un dardo envenenado con la mirada y reprobándonos calladamente. Reímos, obteniendo la inmediata complicidad de mis hermanos. <em>“¿Otro?”</em>, pregunté. Así fueron a parar al bolso de mi madre otro plato más, dos platos de postre, una cucharilla, un cenicero y una copa, entre risas y una tremenda habilidad para el disimulo.</p>
<p>Cuando la adrenalina nos bajó un poco, encendí un cigarrillo. Evidentemente la mesa ya no disponía de cenicero, así que, cuando el camarero se acercó, le pedí, con la absoluta corrección que nos caracteriza:</p>
<p>-          Perdone, ¿me puede traer un cenicero, por favor?</p>
<p>El hombre sonrió torcido, y haciendo una imperceptible reverencia respondió:</p>
<blockquote><p>-          Cómo no, ¿es para llevar?</p></blockquote>
<p>No pude contestar, porque tuve que concentrar todas mis capacidades neuromotoras en contener la risa y esquivar la mirada reprobadora de mi padre, pero he de decir que a día de hoy conservo el cenicero, al que le tengo un especial apego y cariño. Por supuesto, aprendí la lección, y ya tengo preparadas en mi garganta las palabras que les diré a mis hijos, en el caso improbable de que alguna vez sientan tentación de apropiarse de lo ajeno: <em>No robarás.</em></p>
<p><a href="http://pilux.files.wordpress.com/2009/09/pilux.gif"><img class="alignright size-full wp-image-123" title="PILUX" src="http://pilux.files.wordpress.com/2009/09/pilux.gif" alt="" width="132" height="37" /></a></p>
<p><em><br />
</em></p>
<p><a href="http://www.addtoany.com/share_save?linkurl=http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2010%2F02%2F06%2Fno-robaras%2F&amp;linkname=No%20Robar%C3%A1s"><img src="http://static.addtoany.com/buttons/share_save_256_24.png" alt="Share" /></a></p>
<div id="fb-root"></div><script src="http://connect.facebook.net/en_US/all.js#appId=APP_ID&amp;xfbml=1"></script><fb:send href="http://aprendizdebrujo.net/2010/02/06/no-robaras/" font=""></fb:send><div class="shr-publisher-510"></div><!-- Start Shareaholic LikeButtonSetBottom Automatic --><div style="clear: both; min-height: 1px; height: 3px; width: 100%;"></div><div class='shareaholic-like-buttonset' style='float:none;height:60px;'><a class='shareaholic-fblike' data-shr_layout='box_count' data-shr_showfaces='false' data-shr_href='http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2010%2F02%2F06%2Fno-robaras%2F' data-shr_title='No+Robar%C3%A1s'></a><a class='shareaholic-fbsend' data-shr_href='http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2010%2F02%2F06%2Fno-robaras%2F'></a><a class='shareaholic-googleplusone' data-shr_size='tall' data-shr_count='true' data-shr_href='http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2010%2F02%2F06%2Fno-robaras%2F' data-shr_title='No+Robar%C3%A1s'></a></div><div style="clear: both; min-height: 1px; height: 3px; width: 100%;"></div><!-- End Shareaholic LikeButtonSetBottom Automatic --><p>Artículos relacionados:<ol>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2009/11/27/la-masacre-de-los-hipocampos/' rel='bookmark' title='La Masacre de los Hipocampos'>La Masacre de los Hipocampos</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/01/10/en-mi-casa-no-te-moris-carajo/' rel='bookmark' title='En mi casa no te morís, carajo'>En mi casa no te morís, carajo</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/02/12/mis-palabras-mi-silencio-y-viceversa/' rel='bookmark' title='Mis palabras, mi silencio y viceversa'>Mis palabras, mi silencio y viceversa</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/03/13/volve-que-te-perdono/' rel='bookmark' title='Volvé que te perdono'>Volvé que te perdono</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/10/12/enano-cabezon-iii-las-nieves-del-tiempo-platearon-tu-sien/' rel='bookmark' title='Enano Cabezón III: Las nieves del tiempo platearon tu sien'>Enano Cabezón III: Las nieves del tiempo platearon tu sien</a></li>
</ol></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://aprendizdebrujo.net/2010/02/06/no-robaras/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>10</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La Masacre de los Hipocampos</title>
		<link>http://aprendizdebrujo.net/2009/11/27/la-masacre-de-los-hipocampos/</link>
		<comments>http://aprendizdebrujo.net/2009/11/27/la-masacre-de-los-hipocampos/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 27 Nov 2009 16:11:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Federico Firpo Bodner</dc:creator>
				<category><![CDATA[Mentiras Verdaderas]]></category>
		<category><![CDATA[animales]]></category>
		<category><![CDATA[buenos aires]]></category>
		<category><![CDATA[cosas pequeñas]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[infancia]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[relato]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://aprendizdebrujo.net/?p=379</guid>
		<description><![CDATA[<div style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;">
											<iframe
												style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:460px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
												src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Reflexiones+de+un+Aprendiz+de+Brujo&link=http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2009%2F11%2F27%2Fla-masacre-de-los-hipocampos%2F&title=La+Masacre+de+los+Hipocampos&desc=Desde+que+tengo+uso+de+raz%C3%B3n+%E2%80%93+y+no+es+que+la+use+demasiado%2C+porque+mi+mujer+no+me+deja+%E2%80%93+en+mi+casa+familiar+%28no+la+m%C3%ADa+de+adulto%2C+sino+la+de+ni%C3%B1o%29+hubo%2C+hay+y+siempre+habr%C3%A1+animales+de+diver&fc=333333&fs=arial&fblname=recommend&fblref=facebook&fbllang=es_ES&fblshow=1&fbsbutton=0&fbsctr=1&fbslang=en&fbsendbutton=0&twbutton=1&twlang=es&twmention=piluxfirpux&twrelated1=piluxfirpux&twrelated2=&twctr=1&lnkdshow=noshow&lnkdctr=0&buzzbutton=1&buzzlang=es&buzzctr=1&diggbutton=0&diggctr=0&stblbutton=0&stblctr=0&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=es">
											</iframe>
										</div>Desde que tengo uso de razón – y no es que la use demasiado, porque mi mujer no me deja – en mi casa familiar (no la mía de adulto, sino la de niño) hubo, hay y siempre habrá animales de diversas razas, orígenes, familias y categorías. Para mí existen cuatro tipos de animales que &#8230; </p><p><a class="more-link block-button" href="http://aprendizdebrujo.net/2009/11/27/la-masacre-de-los-hipocampos/">Continuar leyendo &#187;</a>
Artículos relacionados:<ol>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2009/11/09/no-me-digas-si-como-a-los-locos/' rel='bookmark' title='No me digas sí como a los locos'>No me digas sí como a los locos</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/01/10/en-mi-casa-no-te-moris-carajo/' rel='bookmark' title='En mi casa no te morís, carajo'>En mi casa no te morís, carajo</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2010/02/06/no-robaras/' rel='bookmark' title='No Robarás'>No Robarás</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2009/10/26/ideologia/' rel='bookmark' title='Ideología'>Ideología</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2009/12/19/ideologia-version-remasterizada/' rel='bookmark' title='Ideología'>Ideología</a></li>
</ol>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;">
											<iframe
												style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:460px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
												src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Reflexiones+de+un+Aprendiz+de+Brujo&link=http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2009%2F11%2F27%2Fla-masacre-de-los-hipocampos%2F&title=La+Masacre+de+los+Hipocampos&desc=Desde+que+tengo+uso+de+raz%C3%B3n+%E2%80%93+y+no+es+que+la+use+demasiado%2C+porque+mi+mujer+no+me+deja+%E2%80%93+en+mi+casa+familiar+%28no+la+m%C3%ADa+de+adulto%2C+sino+la+de+ni%C3%B1o%29+hubo%2C+hay+y+siempre+habr%C3%A1+animales+de+diver&fc=333333&fs=arial&fblname=recommend&fblref=facebook&fbllang=es_ES&fblshow=1&fbsbutton=0&fbsctr=1&fbslang=en&fbsendbutton=0&twbutton=1&twlang=es&twmention=piluxfirpux&twrelated1=piluxfirpux&twrelated2=&twctr=1&lnkdshow=noshow&lnkdctr=0&buzzbutton=1&buzzlang=es&buzzctr=1&diggbutton=0&diggctr=0&stblbutton=0&stblctr=0&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=es">
											</iframe>
										</div><!-- Start Shareaholic LikeButtonSetTop Automatic --><!-- End Shareaholic LikeButtonSetTop Automatic --><p><img class="alignright size-medium wp-image-380" title="hipocampo" src="http://pilux.files.wordpress.com/2009/11/hipocampo.jpg?w=240" alt="" width="240" height="300" />Desde que tengo uso de razón – y no es que la use demasiado, porque mi mujer no me deja – en mi casa familiar (no la mía de adulto, sino la de niño) hubo, hay y siempre habrá animales de diversas razas, orígenes, familias y categorías. Para mí existen cuatro tipos de animales que pueden, dada una interpretación amplia del concepto, considerarse <em>domésticos</em>, a saber:</p>
<ul>
<li>Mascotas: son los animales domésticos típicos, como los perros, gatos, conejos y algunas clases de loros. Con estos animales se da una relación vincular afectuosa, se genera una identificación positiva y hasta se parecen a sus dueños. Son cariñosos y rencorosos, como los seres humanos, traman pequeñas venganzas y grandes recompensas.</li>
<li>Bichos: en esta categoría clasifico las especies indiferentes, con las que se puede tener una convivencia pacífica, casi sin darse cuenta uno de que existe el otro, incluyendo, pero no limitándose a: <em>hámsters</em>, peces, canarios, tortugas y demás miembros del reino animal que casi podrían pasar por mobiliario. En general suelen ser inocuos, poco ruidosos y cómodos.</li>
<li>Fieras: animales salvajes que decididamente no están hechos para vivir fuera de su entorno natural, a pesar de tener, en algunos casos, capacidades empáticas parecidas a las de las mascotas. No se adaptan bien al medio urbano y hacen que tu casa huela como una jungla. En esta categoría encontramos a los primates pequeños (monitos), zorros, pumas, cuervos, tucanes, peces exóticos y venenosos, serpientes constrictoras y algunos roedores grandes.</li>
<li>Alimañas: son la clase de animales que una mujer nunca quiere tener en su casa. Fácilmente podemos encuadrar en esta categoría a culebras, serpientes, roedores varios, reptiles de todas las clases, arácnidos venenosos, murciélagos, escorpiones, cucarachas y especies semejantes. Son viles, agresivos o, en el mejor de los casos, indiferentes.</li>
</ul>
<p><span id="more-379"></span>Llegado este punto, pensará el lector que exagero diciendo que pueden encontrarse en las casas de los seres humanos. Probablemente tendrá algo de razón, aunque me propongo relatar, escueta y concisamente, cómo he convivido con, al menos, dos representantes de cada categoría, en simultaneidades diversas y con diferentes grados de éxito. Aparte del curioso – por improbable, dada la fauna del hogar – y notable hecho de que todos los miembros de mi familia aún continúen con vida, los desastres hogareños, pequeñas matanzas y carnicerías domésticas fueron una constante durante nuestra infancia y nuestra adolescencia. La compulsión incontrolable de mi hermano mayor (hoy biólogo de profesión, científico loco por naturaleza y delirante por convicción) fue superior a las fuerzas de mis padres, a la resistencia de mi hermana y a la imaginación de cualquier persona normal.</p>
<p>Lo primero que recuerdo es tener una perra, blanca y marrón, llamada Rosa. Por esa época vivía también con nosotros una gata blanca y negra. No sé cómo llegó a casa, pero por esos días mi padre comenzaba a instalarse por su cuenta con una imprenta de serigrafía, así que recibió el ridículo nombre de <em>Tinta</em>. Dada la ejemplar tolerancia de ambas mascotas en lo que a la convivencia se refiere, mi hermano rápidamente se entusiasmó, y apareció con una gatita gris que recibió el nombre de <em>Tintilla</em>, y semanas más tarde con otra, atigrada esta vez, bautizada como <em>Serruchita</em>, tristemente fallecida en un incidente que no vale la pena relatar. Todo iba bien, hasta que una pareja de amigos de mis padres, poseedores de una casa con patio en la que habitaba un monito <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Titi" target="_blank">Tití</a> – originalmente llamado <em>Tití</em> – decidió irse de viaje. Preguntados frente a mi hermano si podían cuidar del mono, y ante el entusiasmo mostrado por él, mis padres no pudieron negarse. El viaje, que inicialmente sería de un mes y medio, se prolongó durante más de seis.</p>
<p>Mi padre no tuvo más remedio que instalar estanterías altas para que el nuevo inquilino del hogar pudiese mantenerse alejado de <em>Tinta</em> y <em>Rosa</em>, que manifestaron una aversión instantánea hacia la fiera y su olor animal de selva fresca. <em>Tití</em>, que tenía un pelo muy gracioso detrás de las orejas y dos ojos saltones y redondos, tenía cara de inocente, pero era un verdadero hijo de puta. Además de provocar sistemáticamente a los cuadrúpedos de la casa con sonidos y movimientos pendencieros, pronto descubrió que su trinchera en alto le permitía arrojar objetos con absoluta impunidad. Teniendo en cuenta que esto sucedía en un departamento de tres ambientes, habitado además por dos adultos y cuatro niños, se imaginará el lector el trámite de la vida diaria en nuestro hogar.</p>
<p><em>Tinta, Tintilla y Rosa</em> murieron en diversas circunstancias, y <em>Tití</em> finalmente regresó con sus dueños. Mis padres decidieron no volver a tener animales. Pasamos un par de años de tranquilidad, durante los cuales lo único que tuvimos fueron unos graciosos pollitos que regalaban en el supermercado, y que acabaron transformándose en pollos grandotes y agresivos, un conejo que hacía bolitas de caca y poco más, y un gorrión que mi hermano encontró herido, cuidó hasta que se repuso y luego liberó. Pancho apareció un día con un gato gordo y grande que encontró en la calle, y lo llamamos Tom, por <em><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tom_y_Jerry" target="_blank">Tom &amp; Jerry</a></em>. Al principio mis padres se negaron, pero al final acabaron cediendo, con un suspiro resignado: <em>“Total, por un gatito no va a pasar nada”</em>. Después de varias semanas de llamarlo Tom de acá y Tom de allá, un veterinario lo examinó y nos dijo que Tom era gata, así que pasó, sin más, a llamarse <em>Toma</em>. Por esos días, también, decidió Pancho que quería montar una pecera. Dado lo inofensivo del asunto, mis padres se lo permitieron. Compró entonces un acuario de un metro de largo por cincuenta centímetros de altura y cuarenta de profundidad. Al principio solamente trajo <em><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Carassius" target="_blank">Carassius</a></em>, <em>Lebistes</em> y esa clase de peces imbéciles y decorativos. Luego ahorró durante no sé cuánto tiempo para comprar unas sales especiales fabricadas en Alemania, que permitían hacer una pecera de agua salada, que rápidamente se habitó con <em><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hippocampus" target="_blank">Hipocampos</a></em><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hippocampus" target="_blank"> </a>(caballitos de mar), cangrejitos de agua salada, y algún que otro pez.</p>
<p>Cuando ya había seis peceras de dimensiones similares, una tortuga que a día de hoy desconozco cómo llegó a casa, <em>Toma</em>, otro gato blanco aquejado por una mutación genética que derivaba en tener seis dedos en cada pata, lo que le valió el nombre de <em><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mendel" target="_blank">Mendel</a></em>, y nuestra segunda perra, llamada <em>Pacha</em>, que tuvo en cuatro partos consecutivos nada menos que treinta y dos cachorros, la cosa se empezó a complicar. Para colmo, un día, al regresar mi madre de trabajar, se encontró víboras reptando por el pasillo, en número de tres, y a mi hermano persiguiéndolas con más vocación que éxito. Además, paulatinamente los <em><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ciclidos" target="_blank">Cíclidos</a></em>, peces más agresivos y, en general, carnívoros, fueron reemplazando los bonitos peces de colores en los acuarios.</p>
<p>Para alimentar a los peces carnívoros, en la heladera de casa se podía encontrar siempre un cuenco del tamaño de un puño repleto de minúsculas lombrices, llamadas <em><a href="http://www.elacuarista.com/abc/alimentacion/tubifex.htm" target="_blank">tubifex</a></em>, que al sentir la vibración de la puerta se contraían como un organismo único, semejándose a un corazón en plena sístole. Para rematar,  – y juro que es verdad – como las culebras se murieron, la mejor idea que tuvo mi hermano fue reemplazarlas por una boa constrictora, que animaba las noches de nuestra habitación con un silencio de cazadora insomne y rápidos movimientos de su lengua bífida. Para alimentar al nuevo reptil fue necesario tener ratones, porque resulta que el churrasco no le gustaba y a las ensaladas les hacía ascos. Empezó un período sangriento. Los hámsters se mataban a mordiscos entre ellos, los peces se comían a sus propias crías y cada tres semanas la boa organizaba una orgía carnívora con los ratoncitos blancos muertos de miedo.</p>
<p>Entonces Pancho fue a bucear, y pescó <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Actiniaria" target="_blank">anémonas</a>, que son como unas flores acuáticas carnívoras, que nada más llegar se merendaron a los cangrejos y los hipocampos. La tortuga de tierra, víctima de una depresión brutal a causa de las bajas, se suicidó arrojándose desde el balcón de una planta doce.</p>
<p><em>Pacha</em>, mientras tanto, era la compañera fiel de todas nuestras andanzas. Por las noches salíamos con ella a jugar y correr en la calle, hasta que una noche trágica, mientras perseguíamos un gato, el noble animal intentó treparse a un árbol, mientras nosotros le dábamos ánimo, y solamente cuando estaba en la tercera rama se dio cuenta de que eso no son cosas de perros, precipitándose al suelo, lo que le valió una fractura en la pata delantera derecha, y una renguera de por vida.</p>
<p><em>Mendel</em> tuvo un trágico accidente en un ascensor, y <em>Toma </em>murió por causas que ya no recuerdo. Recuerdo, en cambio, claramente, la muerte de <em>Pacha</em>, la reina absoluta de todo el equipo, y un emocionante funeral que hicimos en la plaza de abajo, donde aún está enterrada y donde pueden verse todavía, paseando, algunos de sus treinta y dos hijos perros.</p>
<p>Lamentablemente, la alta tasa de mortalidad del parque zoológico hizo que la población menguase. Mencionaré por encima algunos otros habitantes de la casa, sólo para dejar testimonio de que existieron, como una cucaracha de seis centímetros de longitud, supuestamente de una especie rara de Borneo o Madagascar, que mi hermano cuidó con esmero hasta su muerte y por la que pagó la exorbitante suma de diez dólares, un escorpión negro, malísimo, un par de canarios, un par de cobayos, una tortuga de agua y alguno seguramente me debo estar olvidando, como otra tortuga de tierra que tuvimos poco tiempo, porque mi hermano Felipe la sacó a pasear y la perdió en la plaza. También vale la pena mencionar algunos intentos fallidos de adoptar mascotas especialmente peligrosas, como un pez escorpión, cuyo veneno mata a un adulto en cuestión de horas, un zorro que mi padre logró impedir a tiempo que mi hermano fuese a buscarlo y reptiles y lagartos en varias ocasiones.</p>
<p>Pasados unos años, cuando mis padres ya se habían separado y solamente sobrevivían algunos de los peces, hubo un pequeño rebrote. Mi padre, Pancho y yo vivíamos entonces en una casa preciosa en San Telmo con un gato siamés llamado <em>Ulises</em>, y mi madre, su marido, Florencia y Felipe en la que había sido la casa familiar (donde hoy vive Pancho, y tiene perro y peces). Resulta que un festejante de mi hermana, desesperado por no encontrar fórmula de seducción válida, tuvo la brillante idea de regalarle un mono <em><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Saimiri" target="_blank">Saimiri</a> </em>llamado <em>Totó</em>. Previamente, Pancho, a pesar de la oposición de mi padre y mía propia, había instalado en nuestra casa un terrario en el que comenzó a criar tarántulas. Cuando Florencia apareció en su casa con el nuevo mono, se armó un auténtico escándalo. El Negro (apodo cariñoso que recibe el marido de mi madre) aún relata sorprendido que, cuando al ver el mono exclamó:</p>
<blockquote><p><em>“O se va el mono o me voy yo</em>”.</p></blockquote>
<p>Entonces la familia al completo se retiró a deliberar a la cocina, dejándolo en el salón. La decisión final fue, como no, enviar el mono a Pancho. Florencia lo trajo en su jaula, y en principio mi padre intentó negarse también, pero el primate, ni bien lo soltamos dentro de la casa, fue derecho al terrario y se almorzó, una por una, a las tarántulas. Esto le valió la autorización para quedarse, pero luego, su afición por el latrocinio de alimentos, la rotura de libros y fotos, su olor salvaje y su mala costumbre de complacerse en presencia de las señoras le valieron el destierro definitivo en el zoo de Buenos Aires.</p>
<p>Ahora Gloria no me deja tener ni siquiera un gatito, pero todos mis hermanos tienen perros, y cuando Pablo y Daniel los ven, empiezan a pedir que quieren una mascota. Todo llegará, aunque, por supuesto, si alguna vez vuelvo a convivir con animales, solamente serán de la primera categoría.</p>
<p>Y eso sí, que nadie dude, ni por un segundo, de que en mi familia todos, sin excepción, amamos a los animales.</p>
<p><a href="http://pilux.files.wordpress.com/2009/09/pilux.gif"><img class="alignright size-full wp-image-123" title="PILUX" src="http://pilux.files.wordpress.com/2009/09/pilux.gif" alt="" width="132" height="37" /></a></p>
<p><a href="http://www.addtoany.com/share_save?linkurl=http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2009%2F11%2F27%2Fla-masacre-de-los-hipocampos%2F&amp;linkname=La%20Masacre%20de%20los%20Hipocampos"><img src="http://static.addtoany.com/buttons/share_save_256_24.png" alt="Share" /></a></p>
<div id="fb-root"></div><script src="http://connect.facebook.net/en_US/all.js#appId=APP_ID&amp;xfbml=1"></script><fb:send href="http://aprendizdebrujo.net/2009/11/27/la-masacre-de-los-hipocampos/" font=""></fb:send><div class="shr-publisher-379"></div><!-- Start Shareaholic LikeButtonSetBottom Automatic --><div style="clear: both; min-height: 1px; height: 3px; width: 100%;"></div><div class='shareaholic-like-buttonset' style='float:none;height:60px;'><a class='shareaholic-fblike' data-shr_layout='box_count' data-shr_showfaces='false' data-shr_href='http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2009%2F11%2F27%2Fla-masacre-de-los-hipocampos%2F' data-shr_title='La+Masacre+de+los+Hipocampos'></a><a class='shareaholic-fbsend' data-shr_href='http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2009%2F11%2F27%2Fla-masacre-de-los-hipocampos%2F'></a><a class='shareaholic-googleplusone' data-shr_size='tall' data-shr_count='true' data-shr_href='http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2009%2F11%2F27%2Fla-masacre-de-los-hipocampos%2F' data-shr_title='La+Masacre+de+los+Hipocampos'></a></div><div style="clear: both; min-height: 1px; height: 3px; width: 100%;"></div><!-- End Shareaholic LikeButtonSetBottom Automatic --><p>Artículos relacionados:<ol>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2009/11/09/no-me-digas-si-como-a-los-locos/' rel='bookmark' title='No me digas sí como a los locos'>No me digas sí como a los locos</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/01/10/en-mi-casa-no-te-moris-carajo/' rel='bookmark' title='En mi casa no te morís, carajo'>En mi casa no te morís, carajo</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2010/02/06/no-robaras/' rel='bookmark' title='No Robarás'>No Robarás</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2009/10/26/ideologia/' rel='bookmark' title='Ideología'>Ideología</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2009/12/19/ideologia-version-remasterizada/' rel='bookmark' title='Ideología'>Ideología</a></li>
</ol></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://aprendizdebrujo.net/2009/11/27/la-masacre-de-los-hipocampos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>6</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>No me digas sí como a los locos</title>
		<link>http://aprendizdebrujo.net/2009/11/09/no-me-digas-si-como-a-los-locos/</link>
		<comments>http://aprendizdebrujo.net/2009/11/09/no-me-digas-si-como-a-los-locos/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 09 Nov 2009 16:34:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Federico Firpo Bodner</dc:creator>
				<category><![CDATA[Mentiras Verdaderas]]></category>
		<category><![CDATA[buenos aires]]></category>
		<category><![CDATA[cosas pequeñas]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[infancia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://aprendizdebrujo.net/?p=334</guid>
		<description><![CDATA[<div style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;">
											<iframe
												style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:460px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
												src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Reflexiones+de+un+Aprendiz+de+Brujo&link=http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2009%2F11%2F09%2Fno-me-digas-si-como-a-los-locos%2F&title=No+me+digas+s%C3%AD+como+a+los+locos&desc=Supongo+que+en+todas+las+familias+hay+peleas.+Son+necesarias+para+el+buen+funcionamiento+cerebral+de+sus+miembros.+La+m%C3%ADa+no+era+una+excepci%C3%B3n%2C+ni+en+este+apartado+ni+en+muchos+otros+no+menos+enojos&fc=333333&fs=arial&fblname=recommend&fblref=facebook&fbllang=es_ES&fblshow=1&fbsbutton=0&fbsctr=1&fbslang=en&fbsendbutton=0&twbutton=1&twlang=es&twmention=piluxfirpux&twrelated1=piluxfirpux&twrelated2=&twctr=1&lnkdshow=noshow&lnkdctr=0&buzzbutton=1&buzzlang=es&buzzctr=1&diggbutton=0&diggctr=0&stblbutton=0&stblctr=0&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=es">
											</iframe>
										</div>Supongo que en todas las familias hay peleas. Son necesarias para el buen funcionamiento cerebral de sus miembros. La mía no era una excepción, ni en este apartado ni en muchos otros no menos enojosos. Me refiero a que a veces no llegábamos a fin de mes, los niños teníamos piojos con mucha más frecuencia &#8230; </p><p><a class="more-link block-button" href="http://aprendizdebrujo.net/2009/11/09/no-me-digas-si-como-a-los-locos/">Continuar leyendo &#187;</a>
Artículos relacionados:<ol>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/08/07/como-agua-entre-los-dedos/' rel='bookmark' title='Como agua entre los dedos'>Como agua entre los dedos</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2009/11/27/la-masacre-de-los-hipocampos/' rel='bookmark' title='La Masacre de los Hipocampos'>La Masacre de los Hipocampos</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2010/05/30/el-color-de-los-recuerdos/' rel='bookmark' title='El color de los recuerdos'>El color de los recuerdos</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/01/10/en-mi-casa-no-te-moris-carajo/' rel='bookmark' title='En mi casa no te morís, carajo'>En mi casa no te morís, carajo</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/02/12/mis-palabras-mi-silencio-y-viceversa/' rel='bookmark' title='Mis palabras, mi silencio y viceversa'>Mis palabras, mi silencio y viceversa</a></li>
</ol>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;">
											<iframe
												style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:460px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
												src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Reflexiones+de+un+Aprendiz+de+Brujo&link=http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2009%2F11%2F09%2Fno-me-digas-si-como-a-los-locos%2F&title=No+me+digas+s%C3%AD+como+a+los+locos&desc=Supongo+que+en+todas+las+familias+hay+peleas.+Son+necesarias+para+el+buen+funcionamiento+cerebral+de+sus+miembros.+La+m%C3%ADa+no+era+una+excepci%C3%B3n%2C+ni+en+este+apartado+ni+en+muchos+otros+no+menos+enojos&fc=333333&fs=arial&fblname=recommend&fblref=facebook&fbllang=es_ES&fblshow=1&fbsbutton=0&fbsctr=1&fbslang=en&fbsendbutton=0&twbutton=1&twlang=es&twmention=piluxfirpux&twrelated1=piluxfirpux&twrelated2=&twctr=1&lnkdshow=noshow&lnkdctr=0&buzzbutton=1&buzzlang=es&buzzctr=1&diggbutton=0&diggctr=0&stblbutton=0&stblctr=0&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=es">
											</iframe>
										</div><!-- Start Shareaholic LikeButtonSetTop Automatic --><!-- End Shareaholic LikeButtonSetTop Automatic --><p><img class="alignright size-full wp-image-337" title="gatos_espadas1" src="http://pilux.files.wordpress.com/2009/11/gatos_espadas1.jpg" alt="gatos_espadas1" width="408" height="308" />Supongo que en todas las familias hay peleas. Son necesarias para el buen funcionamiento cerebral de sus miembros. La mía no era una excepción, ni en este apartado ni en muchos otros no menos enojosos. Me refiero a que a veces no llegábamos a fin de mes, los niños teníamos piojos con mucha más frecuencia de la deseable y los hermanos nos peleábamos a los gritos por cualquier tontería, empleando sin piedad artillería filial pesada y, a veces, hasta objetos contundentes lanzados al aire, afortunadamente con peor puntería que intención.</p>
<p>Supongo también que de alguna manera en mi casa se disponía de un cóctel altamente inestable de pasiones latinas con ascendencia italiana, resultando en un día a día nunca falto de emociones fuertes, <em><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ravioles" target="_blank">ravioles</a> </em>con salsa de tomate los domingos a modo de religión, tortafritas los días de lluvia y ninguna aprensión por gritar cuando era necesario.</p>
<p>Pero a pesar de crecer en una casa con cuatro niños, dos adultos, amigos itinerantes, bisabuela intermitente para las fiestas, perro, un número variable de gatos, ocasionalmente algún mono, peces variados, hámsters con frecuencia, ratones de laboratorio, serpientes comunes en número impar, una boa constrictora con la que compartí habitación durante tres años y alimañas de diverso tipo que mi hermano aportaba al patrimonio familiar con más frecuencia de la deseable, a pesar de que tanta presencia viva – humanos y animales por igual – hacía inevitables y hasta folklóricas y necesarias las peleas, recuerdo especialmente sentirme como un animalito asustado cuando los que discutían eran mis padres.</p>
<p><span id="more-334"></span>No es que sucediera con demasiada frecuencia, pero las pocas veces que ocurría la casa entera respiraba pesadamente y escuchaba. El maullido de los gatos en celo cesaba de golpe, el rasguido incansable de la perra combatiendo sus pulgas incombustibles paraba sin aviso, los peces nadaban en círculos concéntricos, espiando tras los vidrios cubiertos de musgo, la ruedita metálica imparable de los hámsters se detenía por completo, el aliento mortal y sigiloso de la boa aguardaba inmóvil, como si tuviese una presa delante, y hasta el mono, en la época en que lo tuvimos, aguardaba tenso sobre algún estante el desenlace de la catástrofe inminente. Los niños, por supuesto, bajábamos la vista y nos mimetizábamos con el resto de la fauna, guardando silencio, mientras la bisabuela, si es que coincidía con una de sus visitas, como era un poco sorda, permanecía ajena, disfrutando en silencio del olor acre de sus propios pedos, que la sordera creciente le permitía creer que los demás no escuchábamos, y daban una nota tragicómica al momento tenso.</p>
<p>Como casi todos los actos de la vida cotidiana, la pequeña, esa que está hecha de cosas chiquitas, las peleas de mis padres tenían un ritual litúrgico, un mecanismo funcional que hacía las veces de guión e hilo conductor de la disputa. Quizás las recuerdo también porque sucedían con más frecuencia durante los últimos años de su matrimonio – que afortunadamente para todos acabó pacíficamente, y hoy son buenos amigos – y nosotros ya no éramos tan pequeños.</p>
<p>Básicamente el desarrollo de la disputa comenzaba, como todas las peleas tontas, con cualquier excusa. Si los niños están demasiado abrigados para ir a la escuela o si no lo están, si llegamos tarde porque anoche los dejaste quedarse viendo tele o porque no, o cualquier otro argumento que funcionara en contexto para comenzar la discusión. No duraba mucho. Pero lo que realmente recuerdo una y otra vez, y tengo una galería de imágenes mentales al respecto, es que independientemente de la razón de la pelea y de su grado, invariablemente llegaba un momento en el que mi padre decía.</p>
<p>-          Siiiii Móooonica. Tenés razón.</p>
<p>Era matemático, no fallaba. Cuando se cansaba de discutir decía esa frase. Y entonces mi madre, que no por uruguaya y descendiente de franceses y griegos se quedaba atrás en el italianismo, soltaba su grito de guerra preferido:</p>
<p>-          ¡No me digas “<em>sí como a los locos”</em>!</p>
<p>Esa frase solía poner fin a la disputa, y entonces todo volvía a la normalidad. Los gatos se dedicaban a frotarse contra las paredes y los sofás, maullando palabras imposibles, el mono recuperaba su algarabía típica lanzando frutas semimasticadas y a veces medio podridas a los otros animales, la perra arremetía contra las pulgas y le ladraba al mono, la boa recuperaba su insomnio de cazadora encerrada, la bisabuela continuaba dando rienda suelta a la flatulencia típica de sus intestinos maltrechos por el abuso de los lípidos y los hermanos recuperábamos el habla y las ganas de pelearnos entre nosotros, como corresponde.</p>
<p>Pero a mí, uno más en la jungla habitada que era mi casa, siempre me quedaba la espinita clavada, la pregunta que no me animaba a hacer. <em>“¿Cómo se le dice que sí a los locos?”</em>. De alguna forma sobrenatural intuía que no era una buena pregunta para hacer en esos momentos, pero sentía una curiosidad inmensa por saberlo. ¿Era que los locos no entendían el sí normal? ¿O había un significado oculto en esa frase que se me escapaba? Claro, a los ocho años, el único loco que yo conocía era uno del barrio que se llamaba <em>Kuki</em>, y andaba por la calle con una radio, escuchando los partidos de River y gritando los resultados y discutiendo a gritos con los demás. Pero yo no veía que nadie le dijese que sí a nada.</p>
<p>La pregunta, por supuesto, quedó sin respuesta y, con los años, la olvidé por completo. Me hice hombre (o al menos lo intenté lo mejor que pude) y emigré a España. Es justo recalcar que después de un par de años difíciles mis padres se separaron amigablemente, y desde entonces, y a pesar de que seguimos siendo muchos, en la familia se vive un ambiente de armonía muy parecido al que hubo toda la vida, cuando estaban juntos.</p>
<p>Volviendo a la pregunta que dejé en el camino, no la recuperé para la memoria hasta que viví en mis propias carnes la variante ibérica para la misma frase. Gloria y yo no peleamos casi nunca, pero ella tiene un arma retórica secreta, que utiliza hábilmente contra mí cuando me pongo pesado o maniático con cualquier cosa. Me dice: <em>“No, es igual”</em>. Sea cual sea la situación, sea cual sea mi demanda, ella me responde, sin alterarse y sin pelear: <em>“No, es igual”</em>. Tardé más de cinco años de vida conyugal en darme cuenta de que ella, por descontado, no es italiana, y como nosotros por toda fauna tenemos dos niños preciosos y no existe una tribuna de espectadores tan amplia para fiscalizar nuestra realidad diaria, no fue hasta hace muy poco que comencé a preguntarme: <em>“¿No me estará diciendo Sí como a los locos?”</em></p>
<p><em><img class="alignright size-full wp-image-123" title="PILUX" src="http://pilux.files.wordpress.com/2009/09/pilux.gif" alt="PILUX" width="132" height="37" /><br />
</em></p>
<p><a href="http://www.addtoany.com/share_save?linkurl=http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2009%2F11%2F09%2Fno-me-digas-si-como-a-los-locos%2F&amp;linkname=No%20me%20digas%20s%C3%AD%20como%20a%20los%20locos"><img src="http://static.addtoany.com/buttons/share_save_256_24.png" alt="Share" /></a></p>
<div id="fb-root"></div><script src="http://connect.facebook.net/en_US/all.js#appId=APP_ID&amp;xfbml=1"></script><fb:send href="http://aprendizdebrujo.net/2009/11/09/no-me-digas-si-como-a-los-locos/" font=""></fb:send><div class="shr-publisher-334"></div><!-- Start Shareaholic LikeButtonSetBottom Automatic --><div style="clear: both; min-height: 1px; height: 3px; width: 100%;"></div><div class='shareaholic-like-buttonset' style='float:none;height:60px;'><a class='shareaholic-fblike' data-shr_layout='box_count' data-shr_showfaces='false' data-shr_href='http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2009%2F11%2F09%2Fno-me-digas-si-como-a-los-locos%2F' data-shr_title='No+me+digas+s%C3%AD+como+a+los+locos'></a><a class='shareaholic-fbsend' data-shr_href='http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2009%2F11%2F09%2Fno-me-digas-si-como-a-los-locos%2F'></a><a class='shareaholic-googleplusone' data-shr_size='tall' data-shr_count='true' data-shr_href='http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2009%2F11%2F09%2Fno-me-digas-si-como-a-los-locos%2F' data-shr_title='No+me+digas+s%C3%AD+como+a+los+locos'></a></div><div style="clear: both; min-height: 1px; height: 3px; width: 100%;"></div><!-- End Shareaholic LikeButtonSetBottom Automatic --><p>Artículos relacionados:<ol>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/08/07/como-agua-entre-los-dedos/' rel='bookmark' title='Como agua entre los dedos'>Como agua entre los dedos</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2009/11/27/la-masacre-de-los-hipocampos/' rel='bookmark' title='La Masacre de los Hipocampos'>La Masacre de los Hipocampos</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2010/05/30/el-color-de-los-recuerdos/' rel='bookmark' title='El color de los recuerdos'>El color de los recuerdos</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/01/10/en-mi-casa-no-te-moris-carajo/' rel='bookmark' title='En mi casa no te morís, carajo'>En mi casa no te morís, carajo</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2011/02/12/mis-palabras-mi-silencio-y-viceversa/' rel='bookmark' title='Mis palabras, mi silencio y viceversa'>Mis palabras, mi silencio y viceversa</a></li>
</ol></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://aprendizdebrujo.net/2009/11/09/no-me-digas-si-como-a-los-locos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>5</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El Aprendiz de Brujo y la Ranita Parlanchina (pequeña fábula batracia)</title>
		<link>http://aprendizdebrujo.net/2009/10/05/el-aprendiz-de-brujo-y-la-ranita-parlanchina-pequena-fabula-batracia/</link>
		<comments>http://aprendizdebrujo.net/2009/10/05/el-aprendiz-de-brujo-y-la-ranita-parlanchina-pequena-fabula-batracia/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 05 Oct 2009 18:28:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Federico Firpo Bodner</dc:creator>
				<category><![CDATA[Mentiras Verdaderas]]></category>
		<category><![CDATA[amor]]></category>
		<category><![CDATA[aprendiz de brujo]]></category>
		<category><![CDATA[fantasía]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[relato]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://aprendizdebrujo.net/?p=218</guid>
		<description><![CDATA[<div style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;">
											<iframe
												style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:460px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
												src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Reflexiones+de+un+Aprendiz+de+Brujo&link=http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2009%2F10%2F05%2Fel-aprendiz-de-brujo-y-la-ranita-parlanchina-pequena-fabula-batracia%2F&title=El+Aprendiz+de+Brujo+y+la+Ranita+Parlanchina+%28peque%C3%B1a+f%C3%A1bula+batracia%29&desc=Lo+que+narrar%C3%A9+a+continuaci%C3%B3n%2C+si+bien+es+de+dominio+p%C3%BAblico+y+conocido+por+muchos+de+nosotros%2C+la+maldad+y+falta+de+escr%C3%BApulos+de+las+personas+lo+ha+convertido+en+nada+menos+que+un+vulgar+chiste+&fc=333333&fs=arial&fblname=recommend&fblref=facebook&fbllang=es_ES&fblshow=1&fbsbutton=0&fbsctr=1&fbslang=en&fbsendbutton=0&twbutton=1&twlang=es&twmention=piluxfirpux&twrelated1=piluxfirpux&twrelated2=&twctr=1&lnkdshow=noshow&lnkdctr=0&buzzbutton=1&buzzlang=es&buzzctr=1&diggbutton=0&diggctr=0&stblbutton=0&stblctr=0&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=es">
											</iframe>
										</div>Lo que narraré a continuación, si bien es de dominio público y conocido por muchos de nosotros, la maldad y falta de escrúpulos de las personas lo ha convertido en nada menos que un vulgar chiste que se cuenta de boca en boca, faltando a la verdad y al honor de nuestra noble profesión. Decidido &#8230; </p><p><a class="more-link block-button" href="http://aprendizdebrujo.net/2009/10/05/el-aprendiz-de-brujo-y-la-ranita-parlanchina-pequena-fabula-batracia/">Continuar leyendo &#187;</a>
Artículos relacionados:<ol>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2010/11/06/sorteo-de-dos-ejemplares-firmados-de-reflexiones-de-un-aprendiz-de-brujo-volumen-i/' rel='bookmark' title='Sorteo de dos ejemplares firmados de Reflexiones de un Aprendiz de Brujo &#8211; Volumen I'>Sorteo de dos ejemplares firmados de Reflexiones de un Aprendiz de Brujo &#8211; Volumen I</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2009/09/11/el-aprendiz-de-brujo-y-el-superman-humano/' rel='bookmark' title='El Aprendiz de Brujo y el Supermán Humano'>El Aprendiz de Brujo y el Supermán Humano</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2009/09/19/el-aprendiz-de-brujo-y-el-pecado-de-la-vanidad/' rel='bookmark' title='El Aprendiz de Brujo y el pecado de la vanidad'>El Aprendiz de Brujo y el pecado de la vanidad</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2009/11/01/el-aprendiz-de-brujo-y-el-dilema-de-exponerse-con-honestidad/' rel='bookmark' title='El Aprendiz de Brujo y el dilema de exponerse con honestidad'>El Aprendiz de Brujo y el dilema de exponerse con honestidad</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2010/09/09/el-aprendiz-de-brujo-en-edicion-de-bolsillo/' rel='bookmark' title='El Aprendiz de Brujo en edición de bolsillo'>El Aprendiz de Brujo en edición de bolsillo</a></li>
</ol>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;">
											<iframe
												style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:460px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
												src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Reflexiones+de+un+Aprendiz+de+Brujo&link=http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2009%2F10%2F05%2Fel-aprendiz-de-brujo-y-la-ranita-parlanchina-pequena-fabula-batracia%2F&title=El+Aprendiz+de+Brujo+y+la+Ranita+Parlanchina+%28peque%C3%B1a+f%C3%A1bula+batracia%29&desc=Lo+que+narrar%C3%A9+a+continuaci%C3%B3n%2C+si+bien+es+de+dominio+p%C3%BAblico+y+conocido+por+muchos+de+nosotros%2C+la+maldad+y+falta+de+escr%C3%BApulos+de+las+personas+lo+ha+convertido+en+nada+menos+que+un+vulgar+chiste+&fc=333333&fs=arial&fblname=recommend&fblref=facebook&fbllang=es_ES&fblshow=1&fbsbutton=0&fbsctr=1&fbslang=en&fbsendbutton=0&twbutton=1&twlang=es&twmention=piluxfirpux&twrelated1=piluxfirpux&twrelated2=&twctr=1&lnkdshow=noshow&lnkdctr=0&buzzbutton=1&buzzlang=es&buzzctr=1&diggbutton=0&diggctr=0&stblbutton=0&stblctr=0&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=es">
											</iframe>
										</div><!-- Start Shareaholic LikeButtonSetTop Automatic --><!-- End Shareaholic LikeButtonSetTop Automatic --><p><img class="alignright size-medium wp-image-221" title="principe_rana" src="http://pilux.files.wordpress.com/2009/10/principe_rana.jpg?w=300" alt="principe_rana" width="300" height="266" />Lo que narraré a continuación, si bien es de dominio público y conocido por muchos de nosotros, la maldad y falta de escrúpulos de las personas lo ha convertido en nada menos que un vulgar chiste que se cuenta de boca en boca, faltando a la verdad y al honor de nuestra noble profesión. Decidido a mantener en alto el estandarte de los aprendices de brujo, he rescatado la siguiente fábula del saber popular, para contarla aquí tal como me fue narrada de primera mano por su protagonista, con quien no puedo menos que estar de acuerdo, y aprobar públicamente su buen hacer, su fortaleza de carácter y su excelente manera de razonar y elegir ante las disyuntivas de la vida.</p>
<p>El Aprendiz de Brujo paseaba por la orilla de un estanque. Llevaba sus gafas de cuatro dioptrías, con lo que se aseguraba que el paisaje era lo suficientemente claro, que sus ojos no lo engañaban, y que no caería al agua. El estanque estaba precioso, con la tensión superficial del agua lisa reflejando un cielo azul sin nubes, y solamente rota por esporádicos nenúfares que flotaban aquí y allá. Nuestro héroe regresaba a su casa, después de una agotadora partida de rol, de la que había sido desterrado por un hechicero malvado con poderes robados a siete variados y pintorescos habitantes de la tierra media, mediante artificios de magia oscura, claramente reprobables, y cavilando sobre la posibilidad de desarrollar un algoritmo infalible para calcular el intervalo óptimo de tiempo entre masturbación y masturbación, ya que le preocupaba tanto no ceder al vicio como la necesidad de tener la mente libre de pensamientos impuros, para concentrarse así en lo verdaderamente importante. En ésas estaba cuando una vocecita aguda llamó su atención.</p>
<p><span id="more-218"></span>-          ¡Hola! ¡Hola!</p>
<p>Miró hacia el suelo, tardando varios segundos en identificar positivamente el origen de la llamada. Era una pequeña rana verde, común, con sus ojitos amarillos y saltones y una papada que se movía rítmicamente, de lo más graciosa. Quizás el único elemento destacable en el espécimen era su habilidad para el habla. Nuestro Aprendiz de Brujo, habituado a realizar operaciones matemáticas de ocho dígitos mentalmente, y al ejercicio mental de imaginarse a sí mismo blandiendo un sable láser en plena clase de química, no se alteró ni sorprendió en lo más mínimo. Se arrodilló frente al animal, respondiendo cortésmente a sus requerimientos.</p>
<p>-          ¿Qué pasa? – le dijo.</p>
<p>-          ¡Al fin un hombre! – dijo la rana – Pensé que nunca más iba a pasar ninguno.</p>
<p>El Aprendiz de Brujo, cauto como siempre ante las manifestaciones del medio, sean reales o virtuales, esperó unos segundos antes de alzarla en sus manos y ponerla frente a sus ojos amplificados por los dos gruesos cristales de 4,0 y 3,75.</p>
<p>-          Pues ya has encontrado a un hombre – le dijo.</p>
<p>-          Mira, sé que te sonará raro esto. Soy una princesa extremadamente bella y no menos rica. Hace ya dos años una bruja envidiosa me hizo un maleficio, que solamente se romperá con un beso de tornillo. Si me besas, te prometo que te recompensaré.</p>
<p>-          No creo que sea tan terrible. El genoma humano y el de Rana coinciden en más de un 80% de sus bases piramídicas. ¿Qué clase de recompensa?</p>
<p>-          No lo sé… Te daré dinero. Mucho dinero.</p>
<p>-          Mmmmm. No.</p>
<p>Dicho esto, nuestro héroe procedió a introducir el pequeño batracio parlante en el bolsillo derecho de su pantalón, mientras proseguía su marcha, bordeando el estanque. La Rana, desesperada, comenzó a tirar de la tela interna de los bolsillos, provocando un movimiento que llamó la atención del joven. Volviendo a ponerla frente a su vista, le preguntó:</p>
<p>-          ¿Y ahora qué pasa?</p>
<p>-          Mira, soy una mujer hermosa. Me parezco mucho a <em><a href="http://www.elsapataky.com/" target="_blank">Elsa Pataky</a></em>. Antes de transformarme todos los hombres se morían por acostarse conmigo. Si me besas y rompes el hechizo seré tu esclava sexual para siempre. Y cuando digo esclava quiero decir <em>esclava</em>. No te diré que no a nada.</p>
<p>-          Es que a mí me va más el tipo <em><a href="http://www.tombraider.com/server.php?action=setCountry&amp;country=Spain&amp;countryCode=es&amp;outputLang=Tr4" target="_blank">Lara Croft</a></em>. Esa sí que es una mujer. Elsa Pataky la verdad es que no me motiva demasiado.</p>
<p>-          Escucha, tengo un palacio a las afueras de Madrid. Viviremos juntos. Seré tu esclava sexual y serás rico. ¿Qué más puedes pedir?</p>
<p>-          Gracias, pero no.</p>
<p>Volviendo a meter a la Rana en el bolsillo, nuestro Aprendiz de Brujo se dispuso a reanudar la marcha, intentando recuperar de recónditos rincones de su memoria las variables correspondientes al estado de ánimo, la tensión sexual y el consumo de pornografía por internet para culminar su algoritmo sobre masturbación, cuando el batracio, enfadado ya por la falta de receptividad, comenzó un ataque con sus patas delanteras sobre la zona noble del muchacho, produciendo dolor testicular agudo y pérdida parcial de visión, y obligándolo a una nueva extracción del bolsillo.</p>
<p>-          ¡Ay! ¡Me has hecho daño!</p>
<p>-          Estoy dispuesta a la sodomía, a escribir en todos los foros de internet que encuentre que eres el mejor amante del mundo, y a jugar rol contigo si hace falta, pero por favor bésame ya, o déjame libre para esperar otro hombre.</p>
<p>-          Te lo voy a explicar, a ver si te callas ya. Lo de las riquezas está muy bien, pero pienso hacerme mucho más rico desarrollando software de bajo nivel, – no te lo explico porque no lo entenderías – así que por ese lado no me convences. Lo del sexo también está bien, pero cuando sea rico voy a poder conseguir finalmente a Julia, una compañera de secundaria que… bueno, no viene al caso. Si de verdad quiero impresionar a mis amigos y hacerlos morir de envidia, en vez de todo eso tengo algo mucho mejor: ¡Una ranita que habla!</p>
<blockquote><p>Moraleja: Escoge bien tus argumentos antes de intentar convencer a un Aprendiz de Brujo, porque puede que su cerebro no funcione como el del resto de los mortales. Y si algún día encuentras una Ranita que habla, por favor no la beses. Avísame, que la echo mucho de menos…</p></blockquote>
<p><img class="alignright size-full wp-image-123" title="PILUX" src="http://pilux.files.wordpress.com/2009/09/pilux.gif" alt="PILUX" width="132" height="37" /></p>
<div id="fb-root"></div><script src="http://connect.facebook.net/en_US/all.js#appId=APP_ID&amp;xfbml=1"></script><fb:send href="http://aprendizdebrujo.net/2009/10/05/el-aprendiz-de-brujo-y-la-ranita-parlanchina-pequena-fabula-batracia/" font=""></fb:send><div class="shr-publisher-218"></div><!-- Start Shareaholic LikeButtonSetBottom Automatic --><div style="clear: both; min-height: 1px; height: 3px; width: 100%;"></div><div class='shareaholic-like-buttonset' style='float:none;height:60px;'><a class='shareaholic-fblike' data-shr_layout='box_count' data-shr_showfaces='false' data-shr_href='http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2009%2F10%2F05%2Fel-aprendiz-de-brujo-y-la-ranita-parlanchina-pequena-fabula-batracia%2F' data-shr_title='El+Aprendiz+de+Brujo+y+la+Ranita+Parlanchina+%28peque%C3%B1a+f%C3%A1bula+batracia%29'></a><a class='shareaholic-fbsend' data-shr_href='http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2009%2F10%2F05%2Fel-aprendiz-de-brujo-y-la-ranita-parlanchina-pequena-fabula-batracia%2F'></a><a class='shareaholic-googleplusone' data-shr_size='tall' data-shr_count='true' data-shr_href='http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2009%2F10%2F05%2Fel-aprendiz-de-brujo-y-la-ranita-parlanchina-pequena-fabula-batracia%2F' data-shr_title='El+Aprendiz+de+Brujo+y+la+Ranita+Parlanchina+%28peque%C3%B1a+f%C3%A1bula+batracia%29'></a></div><div style="clear: both; min-height: 1px; height: 3px; width: 100%;"></div><!-- End Shareaholic LikeButtonSetBottom Automatic --><p>Artículos relacionados:<ol>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2010/11/06/sorteo-de-dos-ejemplares-firmados-de-reflexiones-de-un-aprendiz-de-brujo-volumen-i/' rel='bookmark' title='Sorteo de dos ejemplares firmados de Reflexiones de un Aprendiz de Brujo &#8211; Volumen I'>Sorteo de dos ejemplares firmados de Reflexiones de un Aprendiz de Brujo &#8211; Volumen I</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2009/09/11/el-aprendiz-de-brujo-y-el-superman-humano/' rel='bookmark' title='El Aprendiz de Brujo y el Supermán Humano'>El Aprendiz de Brujo y el Supermán Humano</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2009/09/19/el-aprendiz-de-brujo-y-el-pecado-de-la-vanidad/' rel='bookmark' title='El Aprendiz de Brujo y el pecado de la vanidad'>El Aprendiz de Brujo y el pecado de la vanidad</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2009/11/01/el-aprendiz-de-brujo-y-el-dilema-de-exponerse-con-honestidad/' rel='bookmark' title='El Aprendiz de Brujo y el dilema de exponerse con honestidad'>El Aprendiz de Brujo y el dilema de exponerse con honestidad</a></li>
<li><a href='http://aprendizdebrujo.net/2010/09/09/el-aprendiz-de-brujo-en-edicion-de-bolsillo/' rel='bookmark' title='El Aprendiz de Brujo en edición de bolsillo'>El Aprendiz de Brujo en edición de bolsillo</a></li>
</ol></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://aprendizdebrujo.net/2009/10/05/el-aprendiz-de-brujo-y-la-ranita-parlanchina-pequena-fabula-batracia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Oquensio</title>
		<link>http://aprendizdebrujo.net/2009/09/15/oquensio/</link>
		<comments>http://aprendizdebrujo.net/2009/09/15/oquensio/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 15 Sep 2009 14:40:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Federico Firpo Bodner</dc:creator>
				<category><![CDATA[Mentiras Verdaderas]]></category>
		<category><![CDATA[buenos aires]]></category>
		<category><![CDATA[exilio]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[uruguay]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://pilux.wordpress.com/?p=135</guid>
		<description><![CDATA[<div style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;">
											<iframe
												style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:460px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
												src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Reflexiones+de+un+Aprendiz+de+Brujo&link=http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2009%2F09%2F15%2Foquensio%2F&title=Oquensio&desc=Cuando+era+ni%C3%B1o+viv%C3%ADa+una+realidad+ligeramente+diferente+a+las+de+los+dem%C3%A1s+ni%C3%B1os.+Desde+muy+chico+tuve+claro+que+mis+padres+eran+exiliados+provenientes+del+Uruguay.+Hab%C3%ADa+una+cierta+cantidad+de+&fc=333333&fs=arial&fblname=recommend&fblref=facebook&fbllang=es_ES&fblshow=1&fbsbutton=0&fbsctr=1&fbslang=en&fbsendbutton=0&twbutton=1&twlang=es&twmention=piluxfirpux&twrelated1=piluxfirpux&twrelated2=&twctr=1&lnkdshow=noshow&lnkdctr=0&buzzbutton=1&buzzlang=es&buzzctr=1&diggbutton=0&diggctr=0&stblbutton=0&stblctr=0&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=es">
											</iframe>
										</div>Cuando era niño vivía una realidad ligeramente diferente a las de los demás niños. Desde muy chico tuve claro que mis padres eran exiliados provenientes del Uruguay. Había una cierta cantidad de cosas que los hijos de exiliados sabíamos perfectamente. Sabíamos que en la escuela no se podía hablar de ciertos temas, sabíamos que los &#8230; </p><p><a class="more-link block-button" href="http://aprendizdebrujo.net/2009/09/15/oquensio/">Continuar leyendo &#187;</a>
No existen artículos relacionados.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;">
											<iframe
												style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:460px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
												src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Reflexiones+de+un+Aprendiz+de+Brujo&link=http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2009%2F09%2F15%2Foquensio%2F&title=Oquensio&desc=Cuando+era+ni%C3%B1o+viv%C3%ADa+una+realidad+ligeramente+diferente+a+las+de+los+dem%C3%A1s+ni%C3%B1os.+Desde+muy+chico+tuve+claro+que+mis+padres+eran+exiliados+provenientes+del+Uruguay.+Hab%C3%ADa+una+cierta+cantidad+de+&fc=333333&fs=arial&fblname=recommend&fblref=facebook&fbllang=es_ES&fblshow=1&fbsbutton=0&fbsctr=1&fbslang=en&fbsendbutton=0&twbutton=1&twlang=es&twmention=piluxfirpux&twrelated1=piluxfirpux&twrelated2=&twctr=1&lnkdshow=noshow&lnkdctr=0&buzzbutton=1&buzzlang=es&buzzctr=1&diggbutton=0&diggctr=0&stblbutton=0&stblctr=0&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=es">
											</iframe>
										</div><!-- Start Shareaholic LikeButtonSetTop Automatic --><!-- End Shareaholic LikeButtonSetTop Automatic --><p>Cuando era niño vivía una realidad ligeramente diferente a las de los demás niños. Desde muy chico tuve claro que mis padres eran <em>exiliados</em> provenientes del Uruguay. Había una cierta cantidad de cosas que los hijos de exiliados sabíamos perfectamente. Sabíamos que en la escuela no se podía hablar de ciertos temas, sabíamos que los <em>exiliados</em> teníamos el deber moral de ser <em>solidarios </em>entre nosotros,  – sea lo que sea que significase eso – y sabíamos que, en la práctica, la repercusión más común de este tipo de solidaridad era que, con relativa frecuencia, teníamos que dormir dos niños en la misma cama para ceder la nuestra a alguien que necesitaba “un par de noches” hasta que encontrase un lugar. Hablamos de los 70’s y 80’s, y en esa época desfilaban por mi casa una serie de personajes de lo más pintoresco y variopinto, desde los que eran terriblemente intelectuales, que solían tener poca o ninguna afición por los niños, y hablaban un idioma incomprensible que resultó ser castellano “culto”, hasta los parranderos inagotables que, después de la cena, animados por un vaso de vino, empuñaban la guitarra y cantaban canciones de protesta hasta el amanecer, libres de todo compromiso laboral o escolar. Recuerdo especialmente un cantautor, cuyo nombre mantendremos en el anonimato, que al menos una vez al año – cuando su mujer lo ponía de patitas en la calle – llegaba a casa, como de visita, sin previo aviso, y se quedaba con la parranda y la guitarra semanas y semanas, hasta que un ataque de asma provocaba que lo retirasen en ambulancia, y bajaba los puentes levadizos de la esposa, que entonces le permitía volver.</p>
<p><span id="more-135"></span>Mis hermanos y yo vivíamos este auténtico catálogo de refugiados temporales con naturalidad, curiosidad y hasta diversión, y a pesar de las pequeñas incomodidades que a veces producían, en general lo recuerdo con alegría y afecto. Además, me valió la inapreciable oportunidad de aprender desde niño canciones como <em><a href="http://lyricsplayground.com/alpha/songs/c/comandantecheguevara.shtml" target="_blank">“Comandante Che Guevara”</a></em>,  o <em><a href="http://www.cancioneros.com/nc/7050/2/pobre-martin-georges-brassens" target="_blank">“Pobre Martín”</a></em>, de las que nadie puede poner en duda su incalculable valor educativo. Eso, sumado a la insistente determinación de mis padres en darnos discos del <em><a href="http://www.promusicarosario.org.ar/" target="_blank">Conjunto Pro Música de Rosario</a></em> cada vez que pedíamos los Parchís o similar, condicionó seriamente mis gustos musicales de por vida.</p>
<p>Pensará el lector que, dado que los seres humanos aprenden de las experiencias vividas, y teniendo en cuenta que el mundo ha cambiado terriblemente durante los últimos treinta años, el riesgo de vivir una situación parecida durante el nuevo milenio es altamente improbable. Pues no. Cuando llegué a vivir a Barcelona, en mayo del año 2000, desgastado por los esfuerzos recientes para tener los sistemas informáticos listos para una debacle que al final no se produjo, me instalé en un departamento grande, feo, sucio – esto sí que era mi responsabilidad – y bastante cómodo en el barrio de Gràcia. Me había jurado a mí mismo aceptar solamente amigos cercanos en mi casa, pero algo se torció, y al año de vivir en Barcelona habían desfilado por mi casa el 0,4% de los inmigrantes ilegales sudamericanos que por esos días llegaban a miles a la ciudad Condal. En justicia para la mayoría de mis huéspedes, debo decir que la mayor parte de las experiencias fueron positivas, a pesar de la extraña sensación de <em>deja vù</em> que tuve durante mucho tiempo, consciente de estar viviendo una nueva etapa de éxodos masivos, y de lo privilegiado de mi posición en ese contexto (papeles y trabajo, nada menos).</p>
<p>Una vez más, las palabras surgen y me aparto del tema inicial del que quería hablar. Decía que la galería de personajes que pasaban, tanto por mi casa (vivíamos mi padre, mi madre, mis tres hermanos y yo), como por la casa de mi madre (ya he dicho en otro <em>post</em> que tengo dos) era variada y pintoresca, pero en general estaban cortados por un mismo molde: eran exiliados políticos, gente comprometida con causas perdidas, luchadores mordiendo la lona por los golpes certeros de la dictadura uruguaya. Sin embargo, un día llegó a casa de mi madre uno que era diferente. Le llamaremos Pepe, por llamarle de alguna forma.</p>
<p>Pepe era un auténtico <em>primo del campo</em> del marido de mi madre. No era un exiliado político, venía a Buenos Aires a buscar trabajo y a intentar sobrevivir, como tantos otros también en esa época. Supongo que por esa época, Pepe no debería tener más de veinticinco años, pero yo lo recuerdo como todo un hombre, de barba gruesa a pesar de estar recién afeitado, y abundante pelo negro peinado hacia atrás. Hablaba a los gritos, atropellando las palabras a la salida de la garganta, mezclando insultos inocentes con barbaridades de diccionario sin el menor conflicto.</p>
<p>Una de las primeras actividades, cuando llegaban exiliados, era buscarles trabajo. Con Pepe era especialmente difícil, porque además de no tener oficio conocido, echaba por tierra con autoridad cualquier intento de algo parecido a modales. Sin embargo, su nobleza de corazón hizo posible que la enmarañada red de uruguayos que por esos días se ayudaban unos a otros en Buenos Aires, le consiguiese un trabajo como camarero en un bar coqueto de La Recoleta.</p>
<p>Mi madre y su marido pasaron algunas tardes intentando reeducar a Pepe, enseñándole a sostener una bandeja, a preguntar qué quiere el caballero, qué desea la dama y demás formalismos de clase media. Pepe no demostraba excesivo talento para el asunto, pero ponía un empeño y unas ganas admirables. Finalmente llegó el gran día. Allá fue Pepe, con su chaqueta blanca y su pajarita puestas desde casa, no fuera a no saber ponérselas en el bar. Contra todo pronóstico, no solo no lo despidieron sino que trabajó allí muchos años, hasta que a fuerza de tesón llegó a ser propietario de su propio bar, pero volviendo al día que nos ocupa, cuando regresó, pletórico de anécdotas de su primer día, trajo consigo un profundo misterio.</p>
<p>-          No sabés, tío. – dijo Pepe – Me enseñaron una palabra en <em>francé</em>, que vos se la decís a los turistas y te dan propina.</p>
<p>-          ¿Qué palabra?</p>
<p>-          <em>Oquensio</em>.</p>
<p>-          <em>¿Oquensio?</em> – intervino mi madre – Yo no sé mucho francés, pero no me suena.<em> </em></p>
<p>-          Sí, sí, te lo juro. Cuando viene un gringo, le decís <em>Oquensio</em> y te da plata.<em></em></p>
<p>-          ¿Estás seguro Pepe? ¿Por qué no lo preguntás de nuevo mañana?<em></em></p>
<p>Ahorraré al lector las idas y venidas de la pregunta, las largas especulaciones filológicas y etimológicas acerca de la palabra, dado que no vienen al caso. Durante varios días, la polémica se instaló. Mi madre y su marido se negaban a creer en el término mágico, y Pepe porfiaba una y otra vez que con su particular <em>abracadabra</em> gastronómico obtenía mejores propinas. Finalmente, la luz se hizo una tarde en la que la polémica recrudecía.</p>
<p>-          Te digo que es <em>Oquensio</em>, tío – se emperraba Pepe. Mi madre, que habla un inglés muy bueno, de repente vio la luz y preguntó:</p>
<p>-          ¿Y no será <em>Okay, Sir</em>?</p>
<p>-          ¡¡¡¡ESO!!!! – gritó Pepe, entusiasmado &#8211; ¡Oquensio!</p>
<p>Han pasado muchos años, pero para toda la familia, dejó en ese mismo instante de llamarse Pepe para llamarse Oquensio. Por eso decidí escribir esta crónica, para impedir que la acuñación de tan exquisito término no quede en el olvido. <em>¿Oquensio?<img class="alignright size-full wp-image-123" title="PILUX" src="http://pilux.files.wordpress.com/2009/09/pilux.gif" alt="PILUX" width="132" height="37" /></em></p>
<p><em><br />
</em></p>
<div id="fb-root"></div><script src="http://connect.facebook.net/en_US/all.js#appId=APP_ID&amp;xfbml=1"></script><fb:send href="http://aprendizdebrujo.net/2009/09/15/oquensio/" font=""></fb:send><div class="shr-publisher-135"></div><!-- Start Shareaholic LikeButtonSetBottom Automatic --><div style="clear: both; min-height: 1px; height: 3px; width: 100%;"></div><div class='shareaholic-like-buttonset' style='float:none;height:60px;'><a class='shareaholic-fblike' data-shr_layout='box_count' data-shr_showfaces='false' data-shr_href='http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2009%2F09%2F15%2Foquensio%2F' data-shr_title='Oquensio'></a><a class='shareaholic-fbsend' data-shr_href='http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2009%2F09%2F15%2Foquensio%2F'></a><a class='shareaholic-googleplusone' data-shr_size='tall' data-shr_count='true' data-shr_href='http%3A%2F%2Faprendizdebrujo.net%2F2009%2F09%2F15%2Foquensio%2F' data-shr_title='Oquensio'></a></div><div style="clear: both; min-height: 1px; height: 3px; width: 100%;"></div><!-- End Shareaholic LikeButtonSetBottom Automatic --><p>No existen artículos relacionados.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://aprendizdebrujo.net/2009/09/15/oquensio/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

